sábado, 1 de mayo de 2010

Benedicto XVI: Legionarios de Cristo requieren 'purificación'

En ese sentido, decidió nombrar a un delegado para controlar directamente a los Legionarios de Cristo y una comisión para que revise sus documentos constitutivos, informó el Vaticano tras conocer el informe sobre los abusos sexuales de Marcial Maciel.

Afp

Publicado: 01/05/2010 09:04
Roma. El papa Benedicto XVI consideró que los Legionarios de Cristo requieren transitar un "camino de purificación" y decidió nombrar a un delegado para controlar directamente a la congregación y una comisión que revise sus documentos constitutivos, señaló hoy el Vaticano al dar a conocer los resultados de una investigación que confirman los abusos de Marcial Maciel.
La Iglesia tiene "la firme voluntad de acompañar y ayudar" a la congregación "en el camino de la purificación que la espera" y Benedicto XVI "indicará próximamente las modalidades de ese acompañamiento, empezando por el nombramiento de un delegado", indicó el Vaticano en un comunicado difundido el sábado.
El anuncio es consecutivo a las entrevistas que el Papa mantuvo el viernes y el sábado en el Vaticano con los cinco obispos que realizaron una misión de inspección en la congregación, cuyo fundador es acusado de abusos sexuales de sus presuntos hijos y ocho ex seminaristas.
Marcial Maciel tuvo un "comportamiento objetivamente inmoral". Testimonios "incontrovertibles" confirman que incurrió en "verdaderos delitos" y llevó "una vida sin escrúpulos ni auténtico sentimiento religioso", dice el comunicado.
Maciel, que hasta su muerte dirigió con mano de hierro a los Legionarios de Cristo, congregación fundada en 1941 en México, era padre de una niña, hija de una relación secreta, cuya existencia fue reconocida en 2009.
En mayo del 2006, Benedicto XVI había obligado a Marcial Maciel a "renunciar a cualquier ministerio público" y a "a retirase en la oración y la penitencia".
La organización está presente en 22 países, particularmente en México y España, y reivindica 800 sacerdotes, 2 mil 500 seminaristas y 70 mil miembros laicos.
Además administra 12 universidades.

" La paz es posible si tod@s asumimos las tareas responsablemente" Samuel Ruiz

martes, 20 de abril de 2010

CARTA ABIERTA A LOS OBISPOS CATÓLICOS DE TODO EL MUNDO

HANS KÜNG


Estimados obispos,



Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962-1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI. No tengo otra posibilidad de llegar a vosotros.

Aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente. En aquel momento, eso me hizo concebir la esperanza de que Joseph Ratzinger, mi antiguo colega en la Universidad de Tubinga, encontrara a pesar de todo el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II.

Mis esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, cosa que he hecho saber al papa Benedicto de diversas formas en nuestra correspondencia. Sin duda, ha cumplido concienzudamente sus cotidianas obligaciones papales y nos ha obsequiado con tres útiles encíclicas sobre la fe, la esperanza y el amor. Pero en lo tocante a los grandes desafíos de nuestro tiempo, su pontificado se presenta cada vez más como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas: